martes, 9 de agosto de 2011

Escarificaciones. Arte extremo en el cuerpo


La escarificación y su resultado cicatrizado, junto con los tatuajes, ha existido como costumbre desde hace siglos. Son las marcas más comunes entre comunidades tribales. Símbolos del valor por el dolor que causan, el estatus social, etc. Son una manera de escribir tu historia en el cuerpo que sólo sabrán interpretar los tuyos. Seguro que habéis oído hablar de la llamada “piel de cocodrilo”, una costumbre entre las mujeres africanas de insertar pequeñas astillas bajo la piel, o hacer cortes sobre ésta, para obtener el aspecto de escamas. De este tipo de arte corporal, hemos pasado a representaciones más extremas. Si estáis comiendo, dejad las fotos para el postre.

Las escarificaciones decorativas que pueden hacerse en un salón de tatuajes, son de tres tipos. Se las denominan Cutting, Branding y skin removal. La idea es crear una herida, corte o escara, que al cicatrizar forme un queloide. Una escara es un tejido ulcerado, en el que la superficie de la epidermis ha desaparecido, se produce por abrasión y es muy complicada su cicatrización. El queloide, también llamado cicatriz hipertrófica, se forma cuando una herida comienza a acumular tejido cicatrizante, formando un relieve. El proceso de cicatrización depende de cada persona, en algunas apenas se forman queloides, sin embargo otras (en ellas me incluyo) somos muy propensas al desarrollo de tejido cicatrizante abultado y fibroso. En ocasiones puede crecer tanto que se extirpa mediante cirugía.

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