viernes, 27 de agosto de 2010

El arte, la enfermedad y el dolor


Muestra la herida. La enfermedad (Arte y medicina. Parte I)

Tipo de evento: Exposiciones

Comisario/Curator:

Alberto Ruiz de Samaniego

David Barro

Sofía Santos Pérez




  • Fecha de inauguración: 28 Enero de 2010
  • Hora de inauguración: 20:30
  • Fecha de finalización: 21 Marzo de 2010
  • Crítica:
    Muestra la herida
  • Entidad organizadora:
    • - Fundacion Luis Seoane
  • Ubicación actual : San Francisco, s/n
    15001 A Coruña
    A Coruña
    Tel.: 981 216 015



Luis Ferreiro

La enfermedad como metáfora de la existencia. El dolor como indicativo de individualidad. Este polémico punto de partida es el motivo central de la exposición Muestra la herida. La enfermedad (arte y medicina. Parte I), que dara comienzo esta tarde a las 20.30 horas en la sede de la Fundación Luis Seoane, en la Ciudad Vieja.

La muestra constará de trece obras de creadores tan conocidos como Antoni Tàpies, Tony Ourseler y Andy Warhol, que se podrán visitar desde hoy y hasta el 21 de marzo. Los comisarios artísticos Alberto Ruiz de Samaniego, David Barro y Sofía Santos, explicaron ayer los motivos que les llevaron a idear una exposición con tan inquietante base: "La fuente es la interpretación del dolor, el sufrimiento como máxima expresión de la individualidad — destacó Alberto Ruiz de Samaniego —, pero no una individualidad de carácter social. En ese sentido, creemos que la enfermedad guarda una gran relación con la creación", remarcó.

Tras recordar la relación de grandes artistas con estos temas, como El Bosco, el comisario destacó las tres vías en las que se basaron como criterio de selección de las obras expuestas: "Analizar casos de la transformación por causa de una enfermedad, como Tapiès, del uso de la enfermedad como metáfora de la civilización contemporánea y, por último, —concluyó el comisario— una reflexión sobre la sociedad del siglo XXI, histerizada por las pandemias".

Sofía Santos abordó una visión más científica, comentando la relación existente entre arte y medicina desde el Renacimiento. La comisaria puso como ejemplo la obra Lección de anatomía, de Rembrandt, y apuntó que en la exposición se podrán ver ediciones facsímiles de creaciones de Leonardo Da Vinci y Avicena que demuestran el estrecho vínculo entre ambas disciplinas.

El último de los comisarios, el crítico, editor y profesor David Barro, afirmó que el objetivo de Muestra la herida es enseñar "la convivencia de lo icónico y lo elíptico con lo transparente". "Se puede decir que hay pieza que pueden herir sensibilidades —aseguró David Barro—, pero hay que plantearse la pregunta de por qué se esconden los cuerpos enfermos, o todo lo que nos parece distinto", concluyó el comisario.

martes, 24 de agosto de 2010

El Prontosil fue el primer fármaco de síntesis con acción bactericida


Su nombre tiene como sinónimo Sulfamidocrisoidina.
Paul Gelmo, un químico vienés que trabajaba en el campo de los colorantes sintéticos para tinción de bacterias, preparó en 1908 la sustancia sulfanilamida (p-aminobencenosulfonamida).
El equipo de trabajo en Bayer, formado por los investigadores Josef Klarer y Fritz Mietzsch, fue quien sintetizó la sulfonamidocrisoidina (KI-730), un colorante de color rojo rubí y en 1932, el pátologo alemán Gerhard Domagk se dio cuenta que esta sustancia, derivada de la sulfonamida y a la que llamaron prontosil rubrum (rojo), protegía el organismo de los ratones de laboratorio contra el ataque de estreptococos de la especie Streptoccocus pyogenes. Investigadores de Francia e Inglaterra avalaron los descubrimientos de Domagk. En Estados Unidos se le consideró un fármaco bacteriostático más que bactericida. En 1933, el Dr. Robert Foertser recibió en su consulta a un bebé de 10 meses de edad al que se le diagnosticó septicemia estafilocócica. El profesor de la Escuela de Medicina de Dusseldorf, Hans Schreus, le aconsejó utilizar el prontosil ya que había reportes de su efectividad. El profesor Schreus se acercó a I.G. Farben, la unidad al que pertenece el Laboratorio Bayer, para pedir el fármaco y aunque se le mencionó que la sustancia solo se había probado en infecciones por estreptococos, éste insistió hasta que le proporcionaron una serie de tabletas ya preparadas. El Dr. Foertser propuso un esquema de tratamiento con el cual el bebé sanó y fue dado de alta. En febrero de 1935, Gerhard Domagk utilizó el prontosil en su hija Hildegard de 6 años, ya que ella se contagió con una infección en su dedo por estreptococo, posiblemente llevado a casa por el doctor. La inyección de la sustancia evitó la proliferación de las bacterias y la niña sanó por completo. Este evento fue lo que animó a Domagk a promover su manejo en infecciones microbianas y prontamente se hizo extensivo su uso.

lunes, 23 de agosto de 2010

En el Siglo XIV


En el Siglo XIV, el médico y cirujano Henry de Mondeville dijo:
«Más cirujanos saben cómo causar supuración que cómo curar heridas.»

EL ARTE DE PRONOSTICAR ENFERMEDADES


Además de su intrínseco valor creativo, una obra de arte lleva consigo elementos de la realidad y la cultura en la cual fue concebida, contiene elementos del pasado y puede convertirse en evidencia empírica para la ciencia, al brindar testimonio sobre algo que ya existió. La medicina supo sacarle provecho a muchas expresiones artísticas de la antigüedad que profetizaron patologías que recién pudieron ser descriptas muchos siglos después.

"Los temas básicos para la Medicina y el Arte son los mismos: la naturaleza, el hombre y sus ideas"

Ambroise Paré, (1510-1590)


Ambroise Paré estudia medicina en el Hotel Dieu. Como cirujano militar al servicio de la infantería francesa adquiere gran prestigio en diversos puntos geográficos de la convulsionada Europa de su tiempo. Sus servicios son solicitados por el pueblo raso y por los más encumbrados personajes de la época. Tiene que ver, como médico y cirujano, con varios reyes de Francia. Prefiere el uso de la lengua francesa al tradicional latín, revolucionario hábito en una privilegiada personalidad del renacimiento. Escribe, en francés, "La méthode de traiter les playes faictes par haquebutes et aultres bastons a feu et de celles qui son faictes par fleches, dards et semblables; aussi des combustions spécialmement faictes par la poudre a canon’" (Método para tratar las heridas de arcabuz y otras armas de fuego, y de aquellas que son causadas por flechas, dardos y similares; además de las quemaduras especialmente causadas por la pólvora de cañón").

Ambroise Paré estudia y resume los conocimientos anatómicos de Andreas Vesalio, cuya De humani corporis fabrica había aparecido en 1543. El francés pone al servicio de la cirugía los conocimientos vesalianos que superan los tradicionales errores contenidos en la enseñanza galénica cuya influencia marcara a occidente durante siglos. Paré comprende y aplica el concepto de la hemostasia por medio de la ligadura de vasos sanguíneos arteriales. Erradica el tratamiento de las heridas por cauterización con fuego o con aceite hirviendo. Para ilustración y motivación del lector curioso transcribimos el texto de Paré (3): " ...se me terminó el aceite y me ví obligado a sustituirlo por una emulsión hecha con yema de huevo, aceite rosado y trementina. Durante la noche yo no pude dormir con tranquilidad, temiendo encontrar las heridas, que yo no había podido cauterizar satisfactoriamente al tener que aplicar la anterior emulsión, infectadas por el veneno. Todo esto me hizo levantar de madrugada, para observar a los pacientes. Al verlas me sorprendí. Las que habían sido tratadas con el medicamento no daban dolor ni tumores, ni estaban inflamadas. El enfermo pudo descansar toda la noche. Por otro lado, las que habían sido tratadas con aceite hirviendo, producían fiebre y tumores alrededor de las heridas, acompañados de grandes dolores. Desde este momento, me propuse no quemar tan brutalmente a los pobres heridos por los arcabuces..."

El método experimental bautizado como tal y asociado al desarrollo de los conocimientos -especialmente en el campo de la fisiología- vendrá a consolidarse muchos siglos después de Paré.

Doctor Carlos Alberto Gómez Fajardo. Ginecólogo. Hospital Pablo Tobón Uribe. Miembro de CECOLBE. Facultad de Medicina Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín, Colombia.