martes, 13 de septiembre de 2011

1598: Fallece el rey Felipe II


La muerte de Felipe II fue horrible: con gota, cubierto de llagas y de pústulas... Fue angustioso. Lo que más le hacía sufrir, más que el dolor, era la suciedad. Al estar inmóvil en la cama, tuvieron incluso que hacer un agujero rudimentario en la cama para que pudiera evacuar. Estaba en llaga viva y despedía un olor putrefacto.

El 13 de septiembre de 1598 fallecerá, víctima de la gota, Felipe II, llamado el rey prudente. Afrontó con admirable resignación sus últimos días aquejado de fuertes dolores por la supuración de sus llagas. Desde 1595 yacía postrado en un diván portátil, curioso ingenio que hoy se exhibe en El Escorial y que bien puede ser el precedente de la silla de ruedas. Anteriormente contaba con un sofá articulado pero hubo que añadirle movilidad a raíz de un incidente que por poco acaba con su vida. Un día de fuerte tormenta su estancia se inundó llegándole el agua hasta la cintura y como nadie era capaz de mover la pesada silla tuvo que aguantar allí resignado hasta que la lluvia cesó y bajó el nivel del agua. Sus facultades mentales también decaían y, aunque delegó en su hijo la firma de documentos y otras tareas burocráticas, se resistió a dejar el poder como hiciera su padre Carlos V. Al menos hasta que encontrase una solución para los Países Bajos. Creyó encontrarla separando el reino de la corona española y entregándoselo al archiduque Alberto de Austria, que casaría con su hija Isabel.

lunes, 12 de septiembre de 2011

“Los pies de Teruel”. Asistencia y tratamiento de las heridas por congelación en los hospitales navarros durante la guerra civil

P. Larraz, C. Ibarrola An. Sist. Sanit. Navar. 2005, Vol. 28, Nº 2, mayo-agosto

La atención a combatientes con lesiones por congelación sufridas durante la batalla de Teruel, desarrollada en condiciones meteorológicas extremas y temperaturas de hasta veinte grados bajo cero, supuso la etapa de mayor actividad asistencial y tasas de ocupación más altas en los hospitales militares navarros durante toda la contienda civil de 1936-1939. De noviembre de 1937 a marzo de 1938 se registraron en los establecimientos de la provincia más de 375 casos de congelación, entre los que predominaban las gangrenas secas con afectación parcial de la extremidad inferior, lo que popularmente se denominó “pies de Teruel”. Algunos facultativos, conscientes de la excepcionalidad de la casuística, registraron estadísticas, casos clínicos e impresiones personales sobre la evolución de las lesiones y la efectividad de sus tratamientos.
En ellos, emplearon fármacos, técnicas quirúrgicas y procedimientos terapéuticos novedosos en el tratamiento de esta afección y poco difundidos en el entorno médico del momento. Sin embargo, la limitación temporal del problema, los resultados poco concluyentes de los tratamientos y las opiniones controvertidas sobre su efectividad, cuestiones que se analizan en este artículo, limitaron la repercusión médica posterior de las experiencias sobre congelaciones desarrolladas durante la etapa bélica turolense.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Dr. George D. Winter

Dr. George D. Winter (1927-1981) fue el pionero de origen británico de humedad herida la curación. En 1962, mientras trabajaba en el Departamento de Biomecánica y material quirúrgico en la Universidad de Londres , Winter publicó su histórico naturaleza del papel de formación de la costra y la tasa de epitelización de las heridas superficiales en la piel del cerdo doméstico jóvenes (Naturaleza 193:293 1962) donde demostró que, contrariamente a la creencia convencional de que las heridas se debe permitir que se secan y forman costras para promover la curación, en lugar de las heridas sanaron más rápido si se mantiene húmedo. Invierno formado múltiples heridas de espesor parcial en la espalda de los cerdos, la mitad izquierda abierto a la atmósfera y medio cubierto con un polímero de película para mantenerlos hidratados. Las heridas sanaron más rápido de esta última, medida por la migración de nuevo epitelio en el lecho de la herida. Este trabajo se inició la evolución de los apósitos modernos que promueven la cicatrización de la herida húmeda.
George D. Winter fue el primer presidente de la Sociedad Europea de Biomateriales y tiene un premio anual que lleva su nombre.